
La recaudación íntegra se destinará a Pedaleos de Esperanza, un proyecto que financia la investigación contra el cáncer infantil.
Un acto emotivo en el Hostal Javi
En la tarde de ayer, el Hostal Javi de Belmez se convirtió en un espacio de encuentro y emoción. La alcaldesa del municipio Ana Belén Blasco, junto a vecinos, participantes y organizadores de la II Tirada de Plato Nocturna, hizo entrega de lo recaudado durante el evento solidario, celebrado el pasado mes de julio.
El total obtenido se destinará íntegramente a Pedaleos de Esperanza, una iniciativa comprometida con impulsar la investigación para combatir el cáncer infantil, una enfermedad que afecta a miles de familias en todo el país.
Un evento deportivo que une a la comunidad
La II Tirada de Plato Nocturna logró reunir a decenas de tiradores y a un nutrido público que disfrutó de una velada en la que deporte, convivencia y solidaridad se dieron la mano. Empresas locales, asociaciones y voluntarios sumaron esfuerzos para ofrecer un evento impecablemente organizado, en el que se respiró compañerismo y compromiso social.
"Belmez siempre ha sido un pueblo solidario, y este tipo de iniciativas demuestran que, unidos, podemos marcar una verdadera diferencia", expresó la alcaldesa durante su intervención.
Reconocimiento a los organizadores y patrocinadores
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega simbólica de la recaudación a Javi, vecino y anfitrión, quien agradeció la colaboración de todos:
"Cada pequeño gesto suma para dar esperanza a muchos niños y familias que hoy luchan contra el cáncer", afirmó.
Los organizadores destacaron la respuesta del pueblo y la implicación de los patrocinadores, cuya ayuda permitió cubrir los gastos logísticos y destinar todo lo recaudado a la causa.
Más que un deporte, una causa común
La Tirada de Plato Nocturna no solo se ha consolidado como una cita deportiva relevante en la comarca, sino también como un ejemplo de cómo el deporte puede convertirse en motor de cambio social.
El eco de los disparos durante la competición se ha transformado en un mensaje de esperanza que trasciende fronteras: cuando una comunidad se une, es capaz de iluminar el camino hacia un futuro sin cáncer infantil.