
Villanueva del Rey vivió ayer una de las jornadas más difíciles de los últimos años a causa de un incendio forestal que ha afectado de forma provisional a unas 400 hectáreas de terreno. Aunque la cifra deberá confirmarse con precisión mediante vuelos de dron, las primeras estimaciones confirman la magnitud del suceso.
Durante la mañana de este domingo, numerosos medios aéreos trabajan en la zona para refrescar los puntos aún calientes, que se encuentran bajo control. Las autoridades no descartan que a lo largo del día puedan reactivarse algunos focos en el área quemada, aunque han subrayado que no representan un riesgo real para la población. Lo verdaderamente preocupante, explican, sería la aparición de humo fuera del perímetro ya asegurado.
El área más castigada por las llamas ha sido el Barranco del Roncadero, donde la vegetación ha sufrido graves daños. En otras zonas, sin embargo, el fuego solo afectó al pasto, lo que permitirá una recuperación más rápida del encinar. Tras un intenso trabajo nocturno, las máquinas concluyeron la tarea de perimetrar el incendio, lo que ha sido clave para contener su avance.
En la operación de extinción han participado 16 retenes, 6 camiones autobomba, 4 aviones de carga en tierra, 6 helicópteros, 1 avión de coordinación, 3 bulldozer, 7 técnicos de operaciones, 1 técnico de extinción, además del director del centro operativo, su subdirector y el grupo de mando regional. Una parte de las unidades comienza ya a replegarse hacia el centro operativo, aunque en el municipio permanecerán retenes de vigilancia para garantizar la seguridad.
Desde el Ayuntamiento de Villanueva del Rey han expresado su más profundo agradecimiento a todos los efectivos desplazados desde distintas provincias de Andalucía, así como a la Guardia Civil, la Policía Local, Protección Civil —tanto la del municipio como la de localidades vecinas— y, de manera muy especial, a los propios vecinos que se han volcado en colaborar durante las últimas horas.

El reconocimiento más emotivo ha estado dirigido al grupo de retenes de Villanueva del Rey, cuyo conocimiento del terreno permitió actuar con rapidez y eficacia en los momentos más críticos.
Con el fuego controlado, la prioridad ahora es consolidar la zona, vigilar posibles rebrotes y comenzar a planificar la recuperación ambiental de un entorno natural muy querido por los habitantes de la localidad.